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04 noviembre 2009

Tren bala, el nuevo libro del poeta Pablo Guevara

En la agencia de noticias Andina se anuncia una feliz aparición: un trabajo póstumo del desaparecido y siempre querido amigo y gran poeta Pablo Guevara. Dice la nota:
"En noviembre del año 2006 el poeta y catedrático Pablo Guevara fallecía dejando sin mandar a la imprenta varios proyectos editoriales. A pesar de ello, gracias a su viuda Hanne Borup y sus demás deudos, algunos de estos manuscritos han ido viendo la luz. Es el caso de Tren bala, nueva entrega que se presentará mañana en el centro cultural de España.
Como señalan los responsables de este lanzamiento, la siembra del vate ha sido tan fecunda que a tres años de su partida física, continúa irrumpiendo en la escena literaria. El libro póstumo se divide en dos secciones: "Montañas", un manojo de poemas de fuerza, independientes entre sí y vinculados al mismo tiempo; y la que da título al libro Tren bala, narración en cinco partes donde se canta el viaje solitario del poeta.Con su atribulada percepción del mundo, el pasajero queda atrapado en el caballo de acero: el tren balazo, donde el sujeto poético se fragmenta conforme el armatoste se descarrila y embiste todo aquello que encuentra a su paso.
Esta es la cuarta vez que la voz de Pablo Guevara ha vencido la muerte, ya que póstumamente se publicaron los poemarios inéditos Hospital (2006), Hacia el final (2007) y Mentadas de madre (2008). El libro será comentado por Carlos López Degregori, Gonzalo Portals y Jaime Urco. Cuchillo.
Pablo Guevara Mirabal perteneció a la generación de 1950 junto con escritores de la talla de Jorge Eielson, Julio Ramón Ribeyro, Carlos Eduardo Zavaleta, Carlos Germán Belli y Blanca Varela."

05 mayo 2009

Homenaje a Watanabe en el Peruano Japonés (Imperdible)

Me envían esta nota de prensa donde anuncian un homenaje a José Watanabe (1946 - 2007) dueño de una sensibilidad única, querido y admirado por muchos. La cita es este miércoles 6 de mayo a las 7:30pm en el Centro Cultural Peruano Japonés, Auditorio Ryoichi Jinnai (Av. Gregorio Escobedo 803, Residencial San Felipe, Jesús María) el ingreso es libre. Participan Hildebrando Pérez, May Rivas, Alessandra Tenorio. Modera: Doris Moromisato
Habrá una exhibición de audiovisual dirigido por Ernesto Hermoza (Presencia Cultural - TV Perú) Una gran oportunidad para escuchar, disfrutar y sentir la poesía de Watanabe, los dejo aquí con uno de mis poemas favoritos: El guardián del hielo.


Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...
El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil.
Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
yo soy el guardián del hielo.


José Wanatabe Varas, nació en Laredo (La Libertad) en 1945. Su padre, Harumi, era un inmigrante japonés y su madre, Paula, era de origen andino; ambos trabajaban como campesinos en una hacienda azucarera. José pudo trasladarse a Trujillo y luego a Lima gracias a que su familia ganó la lotería de Lima y Callao. Cursó estudios de arquitectura en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Fue poeta, dramaturgo, guionista de cine y televisión, y narrador infantil. Falleció el 25 de abril de 2007. Es el escritor nikkei más celebrado en el Perú. Con su primer libro Álbum de familia ganó el Concurso Poeta Joven del Perú en 1971.Algunas de sus obras son: El huso de la palabra (1989), Historia natural (1994), Cosas del cuerpo (1999), El guardián del hielo (2000), La piedra alada (2005), entre otras. Fue guionista de celebradas películas como Maruja en el infierno, La ciudad y los perros, Reportaje a la muerte, entre otras.

23 abril 2009

23 de Abril, día del idioma, tiempo de leer


Hoy es el día del libro, del idioma castellano, de la lectura, de los lectores. Habrán actividades por todos lados, en colegios, centros universitarios, en ferias (recomendable la del Megaplaza del cono norte), en algunos parques y en todo lugar donde alguien, en la secreta complicidad que despiertan las historias, abra un libro, y se pierda en él.
Saludos para todos nuestros lectores, y que vengan mil libros más.
Editorial Casatomada.

12 marzo 2009

Falleció la gran poeta Blanca Varela (la poesía peruana nuevamente de luto)

(Blanca Varela, 1926 - 2009 )
Nuevamente la pena del partir, poetas... esta mañana nos dejó la brillante poeta Blanca Varela, acaso la poeta más grande que ha tenido el Perú, y que fue galardonada con los premios más importantes de la poesía en español, como el Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2001), el Federico García Lorca (2006)y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2007).
Así informó hoy el diario El Comercio:



La poeta peruana Blanca Varela falleció hoy a los 82 años de edad. Blanca Leonor Varela Gonzáles es considerada como una de las poetas más universales de nuestro país, calificativo que es avalado por recientes premios recibidos por su obra.
Entre las condecoraciones más importantes obtenidos por la poeta están el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo, en el año 2001; el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca (2006), convirtiéndose en la primera mujer en obtenerlo; y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2007).
Sobre su obra, la vate develó su perfeccionismo en una entrevista dada a El Comercio en el 2002:
“Yo no tengo un espíritu crítico, pero sí autocrítico, es decir, corrijo mucho. Siempre hago una poda exhaustiva; recorto lo superfluo, lo que no sirve para expresarme. Pero eso es diferente a que yo tenga algo que decir sobre mi poesía; solamente escribo y no puedo hacer crítica sobre lo que hago. Eso se le dejo a los lectores y a los estudiosos. Pienso que cada persona tiene un gusto, una medida: hay poetas que hacen crítica, otros que no, así como hay autores que me gustan, otros que no; hay quienes hacen una obra de tal o cual forma. Yo sólo trato que mi poesía sea poco convencional.”, dijo en ese entonces.


Los dejo con uno de sus (para mí) más hermosos poemas, Canto Villano:



y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato
observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla
hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío
rubens más cebollas
más lágrimas
tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente
emparedada
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato
este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo
es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne
mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea
no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos


Y aquí su voz...


Descansa en paz, querida, queridísima poeta...

27 abril 2007

José Watanabe



En el verano del 2000, se celebró el Lima un encuentro internacional de escritores en el hotel Pardo de Miraflores, organizado por el Pen Club. Yo, aspirante a escritor, conseguí gracias a algunos favores familiares que me otorgaran una credencial para poder asistir toda la semana a las charlas y conferencias magistrales.
El primer día del encuentro, tras cruzar el umbral de la doble hoja de vidrio que separaba ese paraíso de letras del mundo común, vi a todos los escritores que había leído en el colegio, conversando entre ellos y revisando algunos libros que los colegas ofrecían a la entrada del auditorio. Entre ellos destacaba uno, alto, solitario y sereno, con un impecable terno blanco y bufanda crema, larga hasta por debajo del cinturón, examinándolo todo (o tal vez solo pensando), de pie al lado de la entrada al auditorio. Me acerqué a presentarme, soy fulano de tal, quiero ser escritor; cómo le va, mucho gusto, soy José Watanabe, también quiero ser escritor.
Esa imagen es la que más recuerdo de aquel encuentro donde desfilaron grandes narradores y poetas (Washington Delgado dio una conferencia estupenda sobre Madame Bovary), y de sus conversaciones reposadas, siempre interrumpidas por algún lector que se acercaba -como yo- a saludar, pedir una firma o simplemente escuchar. Y es que Watanabe tenía ese don de hacer que su voz captara siempre la atención del resto. Sus historias, sus lecturas, el ritmo de su poesía, todo aquello era como él: una reposada forma de sabiduría. Con los años no llegamos a ser amigos, pero sí conversamos algunas veces.
Yo, que ya había publicado mis primeros libros, buscaba en los suyos aquella sabiduría que hasta ahora intento transmitir. En el homenaje que le organizaron en el Centro Cultural Británico, me tocó dar una ponencia sobre su obra.
Sentado en primera fila, rió mucho cuando leí el título de mi trabajo: "Influencia de la filosofía Zen entre un poema del Tao Te Ching y El Lenguado, de José Watanabe". El horroroso y rimbombante título de mi disertación, buscaba, más allá de la pretención académica -sospechosa siempre- aquellas palabras que dijo al acabar, luego de un efusivo y sincero abrazo: "Gabriel, nunca me había reído tanto". Suficiente. Lo conseguí. Por eso mismo, querido amigo, José, sé que no has muerto, y que a pesar de la frase de rigor "siempre vivirá en nuestros corazones" se aplica en estos casos, prefiero escribir: José Watanabe no ha muerto, porque desde anoche, es como toda la arena... como todo el vasto fondo marino...


El lenguado
Soy
lo gris contra lo gris, mi vida
depende de copiar incansablemente
el color de la arena,
pero ese truco sutil
que me permite comer y burlar enemigos
me ha deformado. He perdido la simetría
de los animales bellos, mis ojos
y mis narices
han virado hacia un mismo lado del rostro. Soy
un pequeño monstruo invisible
tendido siempre sobre el lecho del mar.
Las breves anchovetas que pasan a mi lado
creen que las devora
una agitación de arena
y los grandes depredadores me rozan sin percibir
mi miedo. El miedo circulará siempre en mi cuerpo
como otra sangre. Mi cuerpo no es mucho. Soy
una palada de órganos enterrados en la arena
y los bordes imperceptibles de mi carne
no están muy lejos.
A veces sueño que me expando
y ondulo como una llanura, sereno y sin miedo, y más grande
que los más grandes. Yo soy entonces
toda la arena, todo el vasto fondo marino.