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22 noviembre 2009

"He matado mis sentidos"

Las cartas inéditas de T. S. Eliot descubren el sentimiento antisemita del escritor y dan detalles sobre su contradictoria existencia y su infeliz matrimonio
Un texto de PATRICIA TUBELLA
Los años que sucedieron a la publicación de Tierra baldía (1922), obra que marca la madurez artística de T. S. Eliot, entrañaron una tortura para el dramaturgo, crítico y ante todo padre de la poesía moderna. Los dos empleos que requería su sustento y la angustia ante los problemas psiquiátricos de su primera mujer, Vivien, se habían traducido en una parálisis creativa que el escritor angloamericano detalla en sus relaciones epistolares con amigos, familiares y colegas. El segundo volumen de la dilatada correspondencia personal de Eliot, que acaba de ser publicado en el Reino Unido nada menos que 21 años después de la primera entrega, arroja nueva luz sobre la personalidad del escritor y desmiente, o al menos matiza, su reputación de marido cruel e insensible que una obra de teatro y su posterior traslación al cine contribuyeron a cimentar. Los prejuicios raciales expresados ocasionalmente en esas cartas sí parecen avalar, en cambio, el sentimiento antisemita que algunos críticos atribuyen al Nobel de Literatura.

La compilación de epístolas (The letters of T. S. Eliot: Volume Two, 1923-25) revelan la desesperación y angustia de un escritor que siempre quiso trazar una gruesa línea de separación entre "el hombre que sufre" y "la mente que crea". ¿A quién pertenece el legado de un autor, una vez desaparecido? T. S. Eliot (St. Louis, Misuri, 1888-Londres, 1965) prohibió a su segunda esposa y antigua secretaria, Valerie, 38 años menor, la difusión póstuma de su correspondencia, aunque finalmente levantó ese veto con dos condiciones: que ella se ocupara personalmente de la selección y edición, y que el material nunca se convirtieran en soporte de una biografía. Valerie Eliot, hoy octogenaria, se ha saltado la primera demanda al confiar la edición del segundo volumen de cartas a un equipo de académicos, encabezados por John Haffenden.
"He matado deliberadamente mis sentidos para poder seguir con esta vida que es sólo externa", escribe al novelista John Middleton Murry (abril, 1925), ante quien confiesa haberse convertido en "una máquina". Eliot aludía a su detestado trabajo en el banco Lloyds de Londres que compaginaba con sus labores de editor de la revista literaria The Criterion y apenas le restaba tiempo para volcarse en su propia obra. Necesitaba ese pluriempleo para sufragar los cuidados de Vivien, la joven con la que se casó en 1915 y que alteraría radicalmente su existencia, a causa de sus depresiones y cambios repentinos de humor, síntomas de una enfermedad de origen nervioso. La crueldad del sensible poeta hacia su pareja que recrea la pieza teatral Tom y Viv -estrenada en 1984 y luego un éxito cinematográfico de la mano de los actores Willem Dafoe y Miranda Richardson- no se corresponde con el contenido de la correspondencia recién publicada. Eliot describe su impotencia ante el sufrimiento de Vivien, pero declara un sincero deseo de salvar ese matrimonio infeliz en el que vive atrapado. La propia esposa escribió a una criada como intermediara de una declaración incondicional de amor al marido. La recopilación de cartas abarca hasta 1925, año en que finalmente Eliot consiguió dejar el banco tras ingresar en la editorial Faber and Gwyer (la recopilación incluye la carta con la nueva oferta de trabajo: 325 libras de salario como editor, y otras 150 libras en calidad de director). Después de 13 años, Viv era internada en un psiquiátrico hasta su muerte (1947). Eliot nunca acudió a visitarla, aunque siguieron casados.

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30 junio 2009

Sombrademares en el diario La Primera

La edición cultural del diario La Primera del día de hoy 30 de junio nos trae una breve pero interesante entrevista al poeta Juan Luis Godoy, autor del estupendo poemario Sombra de mares. Los dejo con el texto:
Arturo Corcuera en el prólogo le dice al poeta Godoy que la poesía es una tarea ardua “y a menudo a cambio de nada. No te olvides, Juan Luis, en este difícil camino que te aguarda”.¿Qué tiene que ver la antropología con la poesía? Mucho. Es que desde esa formación académica y conocimientos provine el lenguaje del poeta Juan Luis Godoy y así lo demuestra además, la visión del mundo que aparece en su libro Sombrademares. El escritor dice: “Empecé a escribir los 17 años, influenciado por Baudelaire, Rimbaud, Verlaine y Vallejo. Sentí que podía recrear mi rabia, frustración, deseo, amor y mis búsquedas personales con total libertad. Mi primer libro fue marcado por la pérdida de mi madre, vomité los poemas sin reflexión ni rigor literario, fue un experimento catártico”. Pero luego vino un proceso de maduración y leyó a Borges, Huidobro, Juarroz, Varela, Peri Rossi, Pizarnik, Eielson, Óscar Málaga, Pimentel, Corcuera, Di Paolo y Bolaño. “De 2001 a 2003 escribí poemas a partir de la contemplación de la niebla, el mar y la luz y sus imágenes. Sombrademares habla sobre las sombras que todos llevamos dentro, de las cosas que buscamos desesperadamente y que a veces encontramos y otras no. Retrato historias propias y ajenas. Me gusta más sugerir que afirmar (hay que desconfiar de las palabras)”. Lo atrae el misterio, el poder de las imágenes y los símbolos. “Escribo – asevera-, veo, huelo y toco, de lo que pueda recordar de mis sueños.”


Foto: Cortesía diario La Primera. Juan Luis Godoy (1975) estudió Antropología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El libro Sombrademares ha sido publicado por Casatomada poesía. Serie Orillas.